En plena campaña, Magdalena Sierra asumió como intendenta de Avellaneda tras la licencia del actual intendente, generando controversias y tensiones internas por la forma en que se llevó adelante la transición.

En medio de la campaña electoral, Jorge Ferraresi decidió tomarse licencia como intendente de Avellaneda y dejó en su lugar a su esposa, Magdalena Sierra, quien asumió como jefa comunal interina. La medida, presentada como un traspaso institucional ordenado, rápidamente despertó polémicas dentro del oficialismo local.

La designación generó ruido en sectores del peronismo de Avellaneda, donde algunos dirigentes consideraron que la maniobra respondió más a una decisión personal que a un acuerdo político colectivo. Si bien el entorno de Ferraresi destacó que Sierra tiene experiencia en la gestión municipal y actualmente ocupa un rol clave en la administración, las críticas no tardaron en aparecer.

En el marco de una campaña intensa, la alternancia entre Ferraresi y Sierra también abrió debates sobre las prácticas de poder en los municipios y el rol de las familias en la política local. Mientras tanto, desde el oficialismo buscarán transmitir un mensaje de continuidad en la gestión para evitar que el movimiento impacte en el escenario electoral.

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