El tren T-Flight, con tecnología china, combina levitación magnética y túneles al vacío para alcanzar velocidades de aeronave y reducir los tiempos de viaje dramáticamente.
El T-Flight de la empresa CASIC se apoya en imanes potentes y bobinas superconductoras para levitar por encima de la vía, eliminando la fricción mecánica en trayectos de alta velocidad. A su vez, su desplazamiento se daría en un túnel con presión reducida para bajar la resistencia del aire.
Los ensayos del prototipo han sido prometedores: alcanzó 650 km/h en solo siete segundos durante test, y los ingenieros apuntan a un funcionamiento regular cerca de los 800 km/h, con la mira puesta en superar los 1.000 km/h.
La clave del proyecto está ahora en su viabilidad práctica: requiere estructuras de gran escala, estaciones especiales, sistemas de evacuación y mantenimiento completamente nuevos, además de una financiación masiva para hacerlo realidad.





