2025 dejó avances silenciosos que fortalecen la lucha por el clima y la biodiversidad.
El deterioro ambiental sigue siendo una preocupación global, pero durante 2025 se registraron avances que muestran que el rumbo puede cambiar con decisiones sostenidas.
La creación de nuevas áreas marinas protegidas y la ratificación de acuerdos internacionales ampliaron la protección de ecosistemas clave, tanto en océanos como en territorios forestales.
En paralelo, decisiones judiciales históricas y una mayor participación indígena en foros internacionales fortalecieron el marco legal y político para la defensa del ambiente.





