Donald Trump ordenó el cese del suministro y condicionó cualquier cambio a un acuerdo político con la isla.

El gobierno de Estados Unidos decidió interrumpir el envío de petróleo hacia Cuba como parte de un giro más duro en su política hacia la isla. La decisión fue comunicada por el presidente Donald Trump, quien dejó en claro que no habrá excepciones sin un proceso de negociación previo.

Desde Washington sostienen que la medida busca forzar un cambio en la relación bilateral y presionar al gobierno cubano para avanzar en conversaciones que incluyan reformas políticas y económicas.

El impacto de la decisión podría sentirse rápidamente en la vida cotidiana de los cubanos, ya que la falta de combustible afecta el transporte, la generación eléctrica y la actividad productiva en general.

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