El bloque que responde al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, mostró una grieta evidente frente al proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados. Cerca del 50% de los legisladores que responden directamente a «El Panal» han decidido no acompañar la iniciativa de La Libertad Avanza, complicando los planes del oficialismo nacional.

Esta decisión divide las aguas entre quienes consideran necesario apoyar las reformas estructurales del Gobierno para garantizar fondos para la provincia y aquellos que ven en el proyecto una amenaza directa a los derechos adquiridos. La falta de un criterio unificado pone de manifiesto la complejidad de la relación política entre Córdoba y la Casa Rosada.

Los diputados que optaron por el rechazo argumentan que la «modernización» planteada por el Ejecutivo excede lo aceptable en términos de flexibilización laboral. Esta postura deja al gobernador Llaryora en una posición de equilibrio inestable, tratando de mantener puentes abiertos con Milei mientras contiene su frente interno.

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