El sector lidera el nuevo ciclo de inversiones en Argentina, con exportaciones que crecieron más del 100% y proyectos de escala global que redefinen el mapa productivo.
La minería se consolida como el principal motor de inversiones en Argentina al concentrar el 68% de los proyectos presentados dentro del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). Este dato marca un cambio de tendencia en la estructura económica del país, donde el sector comienza a ocupar un rol central en la atracción de capitales y desarrollo productivo.
El impulso no solo se refleja en la cantidad de proyectos, sino también en su escala. Iniciativas como El Pachón, con una inversión estimada en más de US$9.500 millones, y otros desarrollos multimillonarios posicionan al país en el radar global de los minerales críticos. En paralelo, las exportaciones mineras alcanzaron los US$1.398 millones en los primeros meses del año, con un crecimiento interanual del 108,2%, evidenciando una fuerte recuperación del sector.
Detrás de este boom aparecen tres factores clave señalados por multinacionales: la estabilización macroeconómica, los incentivos del RIGI y un marco regulatorio más competitivo frente a países como Chile y Perú. Esta combinación comienza a destrabar inversiones de largo plazo y proyecta a la minería como uno de los pilares del crecimiento económico argentino en los próximos años.




